Herejías pre-vacacionales

Es una de ésas épocas del año en que estamos en plan acabar con todas las existencias de la nevera, para dejar cuantos menos víveres perecederos posibles, y esto no hace más que provocar la creación de extraños inventos gastronómicos, dignos de ser tildados con la etiqueta de “herejía” en toda regla.

La última: un arroz a la cubana que acabó transmutado en un híbrido entre chilli con carne y arroz con curry. Lo peor es que estaba bueno.

La idea inicial, como comentaba, era hacer arroz a la cubana. Ya saben, el típico con un sofrito, arroz blanco, un huevo frito… Pero de repente vi que no tenía más que un huevo (y éramos dos a comer), y tampoco tenía arroz redondo, sino arroz tailandés (jasmine rice, como lo llaman aquí). Así que el supuesto sofrito de tomate y atún se reconvirtió en uno con carne picada, ajo, cebolla, piñones, y una mezcla de especias que me salió estupenda (aún me sorprendo de haber alcanzado tan bien el equilibrio): un poco de nuez moscada, pimienta, pebrella, hot chilli, y por supuesto, curry (el polvillo que ya va mezclado).

El arroz lo hice mientras tanto, con el procedimiento habitual para cocinar sticky rice: enjuagarlo un par de veces primero para quitarle el almidón, 15 minutos en reposo con 1 1/3 de agua por parte de arroz, y luego puesto al fuego hasta que hirviera (tapado) y 15 minutos al fuego lento (todo el rato tapado).

En fin, que se quedó estupendo, pero no dejaba de pensar en lo hereje que debía ser todo aquello. ¡Qué mezcla de ingredientes tan insospechada! Creo que por eso mismo tenía un puntillo de emocionante y todo.

Posted in Gastronomía | Tagged , , , , | Leave a comment

Tengo muchas palabras

Idiota, imbécil, botarate, necio, estúpido, gilipollas, tonto, lerdo, cenutrio, cerril, burro, asno, pollino, merluzo, gilipuertas, lelo, bobo, cretino, zopenco, mentecato, ignorante, memo, torpe, irreflexivo, imprudente, atolondrado, insensato, zoquete, inepto, palurdo, majadero, alcornoque, borrego, pasmado, panoli.

Y unas cuantas veces más: tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto, tonto.

Estoy que trino. ¡Que trino!

Posted in Vida cotidiana | Tagged , | Leave a comment

Food for thought


Imagen de UrbanPath

Visitamos este pequeño café hace algunas semanas (como ven, sigo poniéndome al día de posts atrasados). El nombre del establecimiento viene porque es vegetariano supongo, así que invitan a todos a reflexionar sobre lo que comemos habitualmente. A mí me tira mucho el rollo verduritas, frutitas, ensaladitas y demás (soy una especie de Leo Verdura, pero en gato), así que dije que inmediatamente a la propuesta de probar Food for Thought.
Continue reading

Posted in Gastronomía | Tagged , , , , , , , | Leave a comment

Indian Dinner

La otra noche dijimos de ir a cenar por ahí. Nuestra primera idea fue volver al Ichi Riki, pero pensamos que quizá era una buena noche para probar algo nuevo, así que decidimos probar el Indian Dinner.

Habíamos pasado muchas veces por delante de él, pero nunca nos habíamos atrevido a visitarlo. La verdad es que nuestro desconocimiento de la gastronomía india es más que notable, así que no sé si soy el mejor crítico para evaluar un restaurante indio, pero haré lo posible :-P

Continue reading

Posted in Gastronomía | Tagged , , , , | Leave a comment

El predicador

Me acercaba ayer hacia la Catedral de Westminster, cuando escucho unos cánticos rollo gospel. Pensé que provenían de su interior, o de la escuela del coro (Westminster Choir School), lo cual me sorprendió bastante, porque no suelen darse a cosas tan modernas.

En fin, que sigo caminando, por el lateral de la nave, y aunque la puerta estaba abierta, no parecía que surgiera ningún sonido de ella. Al aproximarme a la plaza, veo una muchedumbre arremolinada en torno a una especie de escenario instalado a la derecha. Están mirando atentamente al escenario y ejecutan una extraña coreografía más o menos al unísono. Mi mirada de extrañeza debía ser un poema.

Total, que sigo cruzando la plaza, mientras observo el tingladillo que se habían montado y trato no sólo de no tropezar con nadie, sino además, que no me enganchara el típico que está recogiendo limosnas o consiguiendo subscriptores para la charity de turno, de los cuales había unos cuantos ayer (¿quizá aprovechando la distracción musical?).

En el escenario, pequeñísimo, se apretaban por lo menos diez mujeres de tremendos vozarrones. Vestían conjuntadas: traje negro, camisa rosa fuerte. Se movían de un lado a otro, al compás del piano que ahora no sabría decir si salía de un CD portátil o si habían conseguido incrustarlo en el escenario también. Desde luego, no recuerdo haber visto ningún pianista, pero todo es posible con…

… ¡el predicador! Que era el hombre que había delante de las señoras coristas, micrófono en mano para él solito, y que entre canción y canción lanzaba arengas filosófico-cristianas instigando a todos los allí presentes a mantener la fe y reafirmarla gracias a cánticos como los que se podían escuchar. El público se medio reía y asentía, incrédulos, supongo que con la vaga esperanza de que el hombre dejara de predicar y cantaran otra canción. Que no lo hacían nada mal: se permitían incluso lanzar gorgoritos expansivos de cuando en cuando, en los estribillos. Especialmente cuando se acompañaban de palmas y hacían palmear al público también.

Por encima del coro, el predicador iba intercalando más de sus frases-retórica, esta vez a ritmo rapero:

Keep the faith,
oh sisters, brothers!
Each morning when is dark
I sing
and I get my faith back

etc

Y yo no podía dejar de pensar en aquella serie que probablemente muchos recuerden todavía: Cosas de casa. Y me preguntaba cuándo aparecería Steve Urkel en escena, pero tenía que marcharme antes de que los nubarrones que se aproximaban dejaran caer su pesada y húmeda carga, así que no pude quedarme a verlo aparecer.

Posted in Vida cotidiana | Tagged , , , , | Leave a comment

Mis tristes cuitas con las obras

Hoy se ha levantado lluvioso otra vez, así que parece que se confirma que el clima afecta mi estado de ánimo y disposición para escribirles aquí unas líneas.

Aprovecharé para lamentarme en público de lo catastrófico de las obras de restauración que estoy sufriendo desde Junio. Ya que… ¿qué es un blog, sino un confesionario público y anónimo? Pues eso.

Llegó una carta nefasta a mitad de Junio, cuando me las prometía muy felices para mí y para mi pequeña cosecha de albahaca y perejil de esta temporada. Nos informaban de que las obras de restauración de la fachada comenzaban la semana siguiente y durarían hasta Septiembre. Horror.

Lo primero que me vino a la cabeza fue una imagen de mis plantitas, pochas y deprimidas por la ausencia de luz. ¡Ahora que había conseguido que brotara hasta la albahaca! Después pensé en los ruidos, y en lo chapuceros que habían sido los obreros la vez anterior: de tres ventanas, dos apenas se podían abrir. Me esperé lo peor desde el principio.

No iba desencaminado.

En lo que va desde entonces, nos han roto tres cristales cuando dejan caer escombros desde los pisos de arriba. Nos han estado a punto de matar por asfixia, poniendo el tubo de escape de una máquina que bombeaba agua a presión para limpiar la fachada justo bajo de nuestra ventana y apuntando a la rejilla de ventilación: como hecho a propósito. También estuvieron a punto de destrozar la rejilla de ventilación de otra ventana cuando trataban de desbloquearla para poder pintarla de nuevo.

Y les dices: “¡Eh! ¡que lo vas a romper!”

Y ellos: “¿Romper? ¿yo?”

Y al rato tienes otro cristal quebrado.

Por no hablar de cuando se deciden a dar voces a las 7 de la mañana, cuando menda aún no se ha levantado ni pensaba en hacerlo hasta después de dos o tres horas más, o a montar/desmontar un andamio a golpetazo limpio.

En fin, que me tienen contento.

¡Tengo unas ganas de que acaben y se marchen…!

Mientras tanto, tengo todas mis plantas recogidas bajo una lámpara de UVA que compramos por equivocación para nuestro reptil (los reptiles necesitan UVB más que UVA) y más o menos van tirando y sacando hojas, pero desde luego nada en comparación con el sol tan estupendo que se han perdido por culpa de los andamios dichosos :-(

Posted in Vida cotidiana | Tagged , , , | Leave a comment

Rayos y truenos

… y me dan ganas de escribir aquí.

Debe ser un reflejo pavloviano o algo así. Justo ayer iba a comprar; me asomé al patio interior para ver si llovía, y vi el suelo mojado. Pensé que sería cosa de los obreros que están restaurando la fachada estos días (y que son capaces de provocar cataclismos e inundaciones sin apenas darse cuenta), pero al levantar la cabeza hacia arriba me di cuenta de que caía una lluvia finísima, sutil, silenciosa.

Cogí el paraguas “por si acaso”. Sin darle importancia. Iluso de mí, cuando llegué al mercadillo callejero donde me agencio las frutas (unos melocotones que me traen de España, casi que a propósito para el menda…) ya tuve que desplegar el paraguas porque aquella llovizna discreta se convertía en chaparrón por momentos.

Lo cierto es que era la primera vez que compraba fruta en un mercado mientras llovía, que yo recuerde. Nuevo récord, y yo sin apreciarlo en demasía en ese momento.

Al salir del súper la lluvia se había cogido con más fuerza y tuve que hacer una mezcla de malabares y ejercicios de resistencia muscular para llevar las bolsas y al mismo tiempo sujetar el paraguas de forma que estuviera suficientemente alto y que mi cuello estuviera en una posición erguida y elegante, de tal modo que la tortícolis que he sufrido esta última semana hiciera el favor de no crecerse.

Y un pensamiento irrefrenable invadió mi cerebro, mientras peleaba contra los elementos: ¡se acaba el verano! ¡ahora sí que escribiré en el blog!

Pero veremos qué pasa, amados lectores… aún tengo la esperanza de poder disfrutar de alguna tarde más en el parque, tumbado en el césped y leyendo un buen libro ;-)

Posted in Vida cotidiana | Tagged , , , , | Leave a comment

Londres en color (de 1920)

Espero disculpen mi prolongadísima ausencia. He estado afectado por un mal muy español: salir de casa cuando hace buen tiempo. Y lo cierto es que ha hecho buen tiempo muchos días, supongo que gracias a que la Met Office decidió no pronunciarse respecto al magnífico verano que quizá pudiéramos tener. Espero que dure: ¡estoy poniéndome ropa que ni recordaba que tenía!

Mientras retornan los posts habituales, les dejo con este estupendo vídeo de 1927 en el que se muestran lugares de Londres que han cambiado bien poco. Y para colmo, en color, por uno de los pioneros de la fotografía en color: Claude Friese-Greene.

¡Dísfrútenlo!

Que por cierto, LondonScreenArchives (los que han subido ese vídeo) tienen también un montón de vídeos sobre Londres o alrededores. Merece la pena echar un vistazo a su archivo.

Posted in Turisteo | Tagged , , , , , | Leave a comment

El guardián entre el centeno

Me regalaron este libro hace un año, casi dos. Lo tenía en la pila de libros por leer desde entonces. Miento; lo empecé a leer un día, pero el primer capítulo se me hizo tan coñazo que lo dejé para otra ocasión.

La semana pasada decidí ir al parque, aprovechando el último día de buen tiempo, para practicar una actividad deliciosa: leer tumbado en el césped. Pero eso requiere un libro no muy pesado (por aquello de no quedarse sin brazos). Todos los demás libros de la pila “para leer” son de un tamaño considerable, así que el único candidato viable era “El guardián entre el centeno”. En fin, que me dije: le ha tocado, vamos allá.

Continue reading

Posted in Arte y cultura | Tagged , | Leave a comment

By-and-by, like for like, breakfast y breaking the fast

Más palabras o construcciones lingüísticas que me han hecho gracia recientemente:

By-and-by

En Little Women aparece un montón de veces. No es de extrañar, puesto que dice el diccionario que es una construcción Americana-Canadiense. Significa “en algún momento del futuro”. O sea, como later, pero al estilo americano.

Like for like

Ésta es más complicada. Es un término financiero, y normalmente se suele aplicar a ventas (p.ej.: like for like sales). Significa la cantidad de ventas conseguidas mediante las actividades comparables a las actividades del pasado año. Es decir, si una empresa ha adquirido alguna otra empresa, no incluirá las ventas de la empresa adquirida a la hora de estimar el volumen de ventas like for like, puesto que no serían circunstancias comparables.

Si lo piensan y dejan que su mente se abra y se impregne de la lógica anglosajona, tiene mucha lógica el término: like for like, tal y como quien dice uno vs uno, dos vs dos, like vs like, o sea, de igual a igual. O así lo entiendo yo. Qué bonitas son las interpretaciones lingüísticas.

Lo más divertido es que antes de buscar el verdadero significado de esto, yo creía que el significado de like for like sales eran las ventas espontáneas. O sea, lo que la gente compraba sin pararse a pensar si lo necesitaba o no, o las ventas fuera de lo común (es decir, no de productos de primera necesidad). No me pregunten por qué, porque no sabría explicárselo…

Breakfast y Breaking the fast

Todos saben que desayuno en inglés es breakfast, ¿no?

Pero… ¿se han parado a desmenuzar la palabra? Primero desmenucémosla en español: des-ayuno. Lo contrario de ayuno, ¿no? O sea, dejar de tener el estómago vacío.

Y ahora en inglés: break-fast. Que curiosamente viene a tener prácticamente la misma estructura semántica que en español: romper el ayuno.

De la misma manera que muchas palabras que hoy en día escribimos sin guiones, con todos los lexemas juntos y apretaditos, breakfast se escribía con guiones hace tiempo: break-fast. No sólo eso, sino que además se puede conjugar este significativo y evocador sustantivo: to break the fast.

O como diríamos en español: desayunarse. O mejor dicho, como se habría dicho hace un siglo o unos añitos por lo menos, porque lo que se suele usar ahora es la forma intransitiva (“he desayunado”), y si alguien dice “me he desayunado”, las miradas de extrañeza están garantizadas.

Por si tienen curiosidad por poner este uso de break the fast en un contexto y estilo, les diré que lo he podido ver, a bote pronto, en Lord Of The Rings. Y con eso se lo digo todo ;-)

Aquí la anterior entrega de mis disquisiciones lingüísticas, por si se han quedado con ganas de más.

Posted in metatemas | Tagged , , | Leave a comment