Me ha tocado ir al banco físicamente (aunque como ya dije, es algo que hago muy de año en año). Y estaba allí haciendo cola, cuando llega otro hombre detrás mío y se pone a rellenar uno de esos papelitos para cuando vas a hacer un ingreso en metálico, aprovechando una especie de mostrador que hay con bolígrafos al lado de la cola.
Al rato, cuando ya había rellenado el papelito con todas las cantidades, el número de billetes que iba a ingresar y blabla, se queda mirando alrededor suyo, y con cara de sorpresa, me pregunta:
– ¿Esto no es Natwest, verdad?
– No, no es.
– ¡Aaargh!
Hay que estar pensando en las batuecas para meterse en un banco equivocado, coger el papelito de ingreso (con el cuño del banco equivocado), rellenarlo y darse cuenta luego. ¡Espero no llegar a esos extremos!
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