(foto por el omnipresente Ibán de ¿Te quedas a cenar?
)
Cuando vine aquí, tenía el más absoluto convencimiento de que la gente tomaba el clásico full english breakfast por las mañanas, todas las mañanas sin falta. El mito no tardó en desmoronarse, justo el primer día de trabajo. Fuimos a un tradicional greasy spoon y vi con mis propios ojos como la gente se pedía el desayuno inglés… ¡para comer! De hecho, algunos ni siquiera se lo podían acabar. Allí quedaba el montonazo de judías cocidas con salsa de tomate, abandonados a su suerte, un trozo de bacon huérfano y quizá media rebanada de pan.
Más tarde averigüé el origen de este monumental estilo de desayuno, tan requetecalórico. Se lo inventaron al principio del siglo XX (o sea, que es una tradición más bien joven), para que los obreros y camioneros y otras profesiones que gastaban mucha energía pudieran empezar el día con fuerza. Pero se puso de moda y claro, nos hicieron creer que es lo que come todo el mundo día sí y día también. Es como si un británico pensara que nosotros los del continente desayunamos siempre una taza de café, con un zumo de naranja, un croissant, algunas frutas y un poco de jamón york y queso. ¿Verdad que no?
Así como la mayor parte de la gente en España desayuna mal o nada, aquí es igual. Se levantan tarde, apurando los últimos minutos en la cama, con suerte les da tiempo a tomarse un café o té rápido en casa o lo compran al llegar a la estación (de metro o tren), para desayunar de camino. Así claro, a las doce están que rugen. Y por eso se pedían el desayuno a la hora de comer. ¡Normal!
Yo no he adoptado esta costumbre, más que nada porque sería incapaz de comer eso cada día y seguir saliendo por la puerta. Pero muy ocasionalmente hago una versión más reducida para comer, por ejemplo con huevos fritos, las judías, quizá bacon si hay o una hamburguesa y cualquier otro resto. Suele ser un plato muy conveniente para hacer limpieza y acabar con las cosas que quedan en la nevera
También lo tomo como una ocasión especial cuando desayuno en un hotel, o si vamos a coger un avión muy temprano y no nos da tiempo a desayunar antes de salir de casa –o aún es demasiado pronto para tener hambre–. Cuando ya hemos facturado las maletas, si tenemos tiempo y nos apetece, nos pedimos un mastodonte de estos. Y caes dormido para el resto del vuelo
Related posts:


hola. yo he estado en la universidad of east anglia (norwich), y es el desayuno que había en la cafetería de la uni.
eso para desayunar, que cosa mas buena
Ah! Interesante. No he estado en unis aquí, así que ni idea… ¡Gracias por la info!
Pingback: Desayuno en Regency Cafe at curiouslikeacat