
(Imagen de Scout Magazine, que he olvidado cámara y teléfono
)
Hoy hemos decidido que era el día en que hacíamos un desayuno “a la inglesa”. Pensado y hecho. Y el lugar, no podía ser otro que el Regency Cafe, que teníamos en la lista de “sitios a visitar” desde hacía muchos meses.
Hemos entrado con decisión, dispuestos a sumergirnos hasta las orejas en el rollo greasy-spoon (es un decir, claro está). Desde fuera, parecía que no había gente; las calles, vacías, sin coches, sin paseantes, más bien parecían las de un domingo. Pues nada, es que las cortinillas engañan cosa mala. Estaba bastante concurrido, para ser las diez de la mañana. Un mezcladillo: gente con su traje y chaqueta, mujeres bien vestidas, ejecutivos con maletas, jubilados tranquilos. Montones de albañiles y builders varios; algunos con mazas, tenazas y tal colgando del cinturón cual espada al cinto, y golpeando como quien no quiere la cosa el mobiliario del café. Ni que decir tiene que nadie levantaba la cabeza para ver qué eran esos golpes.
Estaban más concentrados en escuchar la barítona voz del dueño del establecimiento que, tras la barra, cantaba en voz alta y estentórea cada una de las órdenes que recibía.
WHITE TOAST! FULL BREAKY! TWO BENEDICT EGGS! BACON ROLL!
Al fondo, una amplia y luminosa cocina con no menos de cinco cocineros en plena tarea (y no sé si habían más), eficientes y sin parar de producir un plato detrás de otro.
Nos habían hablado muy bien de los Benedict Eggs de este local, así que nos hemos pedido una de Benedict Eggs y un English Breakfast Deal. Los Benedict Eggs consisten en una tostada de pan redondita, con una loncha de jamón york, un huevo de pan y un chorretón de queso por encima del huevo. Vamos, como un bikini con huevo, pero sin “la tapa”. Cuando llegan los huevos, te preguntan si quieres pimienta negra; si les dices que sí, la trocean allí mismo, al más puro estilo italiano (no en vano, creo que el dueño es italiano). El Breakfast deal consistía en el típico menú de desayuno inglés: huevo frito, 2 lonchas de bacon, beans, 1 salchicha, 2 tostadas de pan de molde con mantequilla, y té.
El té lo produce en un plis plas con la tetera industrial que tiene al ladito, te lo ponen en unos robustos tazones blancos y te sientas a esperar que canten tu plato. Mientras tanto, alucinas con lo requeteretro que es el sitio, fundado en 1949 y por el cual parece que no pasen los años. Estar allí era como volver veinte años atrás… ¡o quizá más! Fotos de equipos de fútbol del año de Mari Castaña (en blanco y negro, por supuesto) chapas de adorno estilo años 60, un reloj que ha dado ya muchas vueltas y por supuesto, ¡mesas de formica! Si les digo que tiene una foto autografiada de Frank Sinatra…
Como curiosidad, el café aparece en una escena de la película Layer Cake. Lo voy a añadir a la lista de películas rodadas en Londres
De hecho, se ve que ha salido en un montón de películas y series. ¡Es tan auténtico! Aquí una escena de una serie que he encontrado en YouTube, Warriors:
Hay más fotos del café aquí, tomadas por un fan del mismo, que al parecer, repite siempre que puede. Me parece que como nosotros, que ya planeamos volver otro día para ver qué tal es a la hora de comer
En fin, una experiencia verdaderamente atmosférica. Como dicen por ahí, si sólo les da tiempo a visitar un café en Londres, ¡hagan lo posible para que sea éste!
Dirección
17-19 Regency Street
London, SW1P 4B
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