
Seguro que más de uno se ha quedado pasmado al leer el titular. ¿Quizá pensaron que ahora me va el rollo gastronecronómico? Pues están muy equivocados; sigan leyendo:
En esta ocasión nuestros pies nos dirigen hasta St. Martin In The Fields. Es la iglesia que preside Trafalgar Square (¡si es que se puede llamar presidir a estar en una esquinita!) y es muy probable que a nadie se le ocurra entrar, pero lo cierto es que no tiene desperdicio.
La iglesia en sí, aparte de sus ritos eclesiásticos, programa una serie de conciertos muy variados y diversos cada semana, aprovechando la excelente acústica de la nave. Quizá lo más llamativo son los conciertos que hacen al mediodía, con artistas que están empezando y actúan frente al público para ensayar. La entrada es gratuita, pero luego pasan el cepillo, para que cada uno aporte lo que pueda y quiera
(Si van, recomiendo llevarse un cojín, porque los bancos son duros, duros).
Otra de las cosas que diferencian a esta iglesia de las típicas españolas es la cripta, que no sólo está abierta al público, sino que puedes tomarte un café, o un sandwich o incluso una cena completa en ella, puesto que han convertido la cripta en una cafetería.
Así que ayer al fin los astros se alinearon y conseguimos ir al Café In The Crypt. ¡Hurra! Para acceder a la cripta hay que entrar por una escalera de caracol dentro de una especie de templete, a la izquierda de la iglesia, que hace las veces de camuflaje de ascensor también.
Nuestra elección fue el set de Afternoon Tea. La apariencia no es tan bonita como lo que sale en la foto, pero para lo que ofrece y para la zona donde está, está muy bien de precio: si piden lo mismo en un Starbucks no quiero ni pensar en cuánto se pone la factura
Para mi sorpresa, la cripta no retumba, aún a pesar de estar de lo más concurrida. Se podía mantener una conversación a un volumen normal incluso cuando llegó la hora punta (alrededor de las 20h) que se juntaron los que venían a cenar con los que quedábamos de la merienda-té con pastas. La otra vez que estuve –de pasada– por la mañana estaba mucho pero que mucho más tranquilo, así que parece un lugar ideal para descansar del mundanal ruido o por ejemplo, tras una agitada visita matutina a la National Gallery.
La decoración es espartana, pero es que la arquitectura de la cripta no necesita más que iluminación para poder ser apreciada (y admirada) como le corresponde. Por el suelo hay varias tumbas, incluyendo alguna que otra con Skull & Crossbones (que como aprendimos, significa que la persona enterrada allí tenía una enfermedad altamente contagiosa). En la entrada del sótano hay una serie de paneles informativos con la historia de la iglesia, de la renovación que llevaron a cabo en 2006-2007 y las actividades que realizan con y para la comunidad (es muy destacable que tienen una importante cantidad de feligreses chinos, haciendo incluso servicio en chino, debido a la proximidad con Chinatown). También hay una tienda donde venden la típica tat (porquería) turística y memorabilia varias.
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