Siempre que voy a planear alguna actividad, echo un vistazo a la previsión del tiempo, incluso si la actividad se desarrollará bajo techo (por ejemplo, visitar un museo), ya que hay que tener en cuenta el tramo al aire libre hasta llegar allí
Ayer hice la visita de rigor a la página del tiempo, y sólo anunciaba “frío, frío” (alrededor de los 0 ó 2 grados), así que con ese entendimiento me dispuse a dormir como un tronco. Lo que no me esperaba es levantarme y ver una capita de nieve sobre casi todos los coches de la calle, algo así como una escarcha on steroids.
Momento confusión: ¿ha nevado (poco) esta noche? ¿O es que estos coches vienen “de Reykjavík”?
Estoy a punto de hacer caso a mi sentido común y creer que sí ha nevado, pero como ningún periódico hace referencia a una catástrofe de magnitudes increíbles porque el servicio metereológico no anunció con antelación tal fenómeno, ¡no sé qué pensar!
Ni que tuviera demasiada importancia, claro
Hale, me voy a mi actividad programada. Les cuento luego…
Related posts:
