En realidad, ya la había probado en un bocadillo de Fernández & Wells (en el Soho), hace algunos meses, pero por alguna razón, decidí tratar de recrear el bocadillo el otro día. Así que armada de paciencia, me dediqué a buscar por las estanterías del super que frecuento. Costó un poco, porque en lugar de ponerla con el resto de mermeladas y “spreads”, estaba en la parte de adobados (los pickles).
Así que escogí la que tenía mejor pinta, e impaciente, la abrí nada más guardar el resto de la compra, ya en casa.
En un momento tenía preparada una pequeña y sencilla delicia gastronómica que procederé a compartir con quien quiera que lea esto:
INGREDIENTES
- un trozo de pan al gusto, vale pan de molde, pero queda mejor con algo más consistente como una baguette
- queso semi o curado (según gustos), yo lo hice con un Red Leicester, pero con Cheddar o mismamente, Manchego, queda muy bien también
- la mencionada mermelada de cebolla
ELABORACIÓN
- Abrir el pan como si fueras a hacer un bocadillo (porque es lo que vas a hacer)
- Untar una parte con mermelada. Si estás muy goloso, untar las dos.
- Poner el queso en rodajas finas. Si son muy gruesas, no puedes apreciar más que cachos de queso. Tiene que haber un equilibrio
¡Y ya está! Ahora a hincarle el diente y disfrutarlo (el bocadillo, no el diente)
Cuando le hablé de la mermelada de cebolla a mi partner, me dijo que quizá quedaría bien con puré de patatas. Lo probé y no mata demasiado. Seguiremos investigando, pero desde luego, en un bocadillo, ¡es supremo!
Para probar más cosas de este estilo, nada mejor que acercarse a Fernández & Wells (73 Beak Street, W1F 9 London), donde además, tienen café de Monmouth Coffee Company, de la cual debería hablar algún día.
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