Andaba deseando que acabara el mes de Febrero, se ha hecho odioso por el frío tonto (¿para qué helar, si no vas a nevar?), por la carga de trabajo y quizá por eso, o además, por lo pesados y molestos que están los vecinos últimamente (que esto merece un post aparte).
Y va y me encuentro con que en Reino Unido el invierno está compuesto por los meses de Diciembre, Enero y Febrero. O lo que es lo mismo, que no se esperan hasta el 21 de marzo para inaugurar esa lírica y romántica estación: aquí la primavera empieza el uno de marzo.
Por una vez, el tiempo fue consecuente; fue amanecer el día uno y todo era un continuo de rayos de sol inusitados. No me lo creía: el fin de semana gris y chapoteante, y de un día para otro, todo eran piares de pájaros alegres y olor a brotes tiernos.
Así que bien, aún no he conseguido librarme de este pico de trabajo, pero al menos me consuela pensar que ya se ha acabado el invierno, aunque sea de palabra
Related posts:

Pingback: Frankenstein y los escandalosos at curiouslikeacat