Ésta es la semana de las geekadas del metro: el viernes estrené por primera vez la Waterloo and City Line, y ayer visitamos el garaje-almacén de Transport for London, el Acton Depot. Le tenía el ojo echado a esas visitas desde hacía mucho tiempo, pero siempre pasaba algo y no conseguía ir. Como permiten visitas muy pocas veces al año, en cuanto te descuidas ya están todas las plazas ocupadas, y hay que esperar hasta dentro de unos meses para poder probar de nuevo.
Si el Transport Museum que hay en Covent Garden es todo modernidad y antiséptico orden, el Acton Depot le saluda a uno con auténtica eau de garage nada más entrar. Nuestra visita era guiada; al parecer también hay Open Days en los que permiten a los visitantes deambular libremente por el Depot, lo cual tampoco habría estado nada mal porque había maquinaria que me habría gustado observar con más detenimiento, pero no era plan de andar parándose a mirar y perjudicar al resto de la expedición. Así que me lo guardo para una próxima ocasión.
Nuestro guía era el encargado del Depot, si no me equivoco, y era un auténtico apasionado de los autobuses. Ahí es donde me falló a mí la visita, puesto que los autobuses me la repamplinfan un poquito. Los metros en sí mismos, me llaman la atención, pero los artefactos varios, las tuneladoras, los restos de escalera mecánica y todo eso… ¡me entusiasman! Lástima que me dí cuenta allí cuando el hombre nos contaba con entusiamo que de pequeño había sido un bus-spotter y ya tenía modelos favoritos de autobús... Entonces fue cuando llegué a la conclusión de que yo era un station-spotter…
Pero semi-decepciones y spotter-revelaciones aparte, la visita valió la pena. No todos los días se puede montar en un vagón de metro de 1938 ni ver una escalera mecánica en espiral (bueno, lo que queda de ella), ni los passometers diseñados por Holden. Pudimos incluso ver cucharillas con el roundel, ¡para la cantina!
Y por supuesto, la sala de los posters era treeeeeemenda. Me habría encantado quedarme a ver todos y cada uno de ellos, pero como nos dijo el guía que tienen toda la colección digitalizada, tengo la esperanza de que algún día pongan la colección disponible online
Y como nota curiosa, y enlazando con lo de Waterloo and City Line, tenían también un vagón de la W&C Line de cuando aún no estaba bajo la gestión de Transport for London (la digamos “entidad metropolitana”), que estaba hecho trizas el pobre –oxidadísimo–. Al parecer había estado anteriormente en el museo ferroviario y lo habían tenido al aire libre durante varios años… a pesar de que había sido diseñado para permanecer en el subterráneo. Así que estaba hecho unos auténticos zorros.
En fin, si tienen oportunidad, no duden en hacer una de estas visitas. Mi próximo objetivo: un Open Day
Más información: en la página del museo
Related posts:
